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Si quieres saber qué es el mohair antes de comprarlo o empezar un proyecto, te adelantamos lo esencial: el mohair es una fibra natural obtenida del vellón de la cabra de Angora, y se distingue por su ligereza, su halo característico y su gran poder aislante. En este artículo te explicamos de dónde viene, qué tipos existen, para qué proyectos sirve y cómo elegirlo bien.
No es la fibra más fácil para empezar, pero una vez le coges el punto se convierte en el paso natural hacia prendas ligeras, elegantes y con esa caída que distingue las labores cuidadas. En Garmon Yarns trabajamos con mohair de dos procedencias —turca y europea— para cubrir los dos usos más habituales: el mohair con seda para prendas vaporosas y el mohair con merino y poliamida para quien se inicia.
¿Qué es el mohair y de dónde procede esta fibra?
Qué es el mohair, en una frase: una fibra animal obtenida del vellón de la cabra de Angora, raza originaria de Ankara (antigua Angora, en Turquía). Se caracteriza por ser ligera, fina, brillante y muy aislante, con un halo vaporoso que ninguna fibra sintética consigue imitar.
A pesar del nombre, no tiene nada que ver con la «angora», que es la fibra del conejo de Angora —animal y fibra distintos—. Los principales países productores hoy son Sudáfrica (más del 50 % de la producción mundial), Estados Unidos (Texas) y Turquía. Las cabras se esquilan dos veces al año, y de cada esquila se obtiene una fibra distinta según la edad del animal.
¿Qué tipos de mohair existen: kid, yearling y adult?
Hay cuatro tipos de mohair según la edad del animal: kid (primera esquila, 6 meses), super kid (selección de la primera esquila), yearling (animal de un año) y adult. El grosor de la fibra sube con la edad, y con ello baja la suavidad y el precio. Los dos primeros son los que se usan en tejido artesanal.
| Tipo de mohair | Edad del animal | Grosor | Características | Uso recomendado |
|---|---|---|---|---|
| Kid mohair | Cría, primera esquila (6 meses) | Muy fino (23-27 micras) | Suavísimo, apenas pica, halo delicado | Prendas en contacto con la piel, chales finos, jerséis ligeros |
| Super kid mohair | Selección de primera esquila | Ultrafino (menos de 23 micras) | Tacto sedoso, halo sutil y elegante | Prendas premium, tops, chales de lujo, combinación con seda |
| Yearling mohair | Animal joven (un año) | Medio (28-30 micras) | Más resistente, algo menos suave | Chaquetas, prendas de abrigo exterior |
| Adult mohair | Animal adulto | Grueso (más de 30 micras) | Rústico, puede picar, muy resistente | Mantas, tapicería, abrigos estructurados |
En tejido artesanal, el 90 % de los ovillos que encontrarás son de kid mohair o super kid mohair, porque son los únicos tipos con una suavidad que permite llevar la prenda directamente sobre la piel sin molestias. Toda nuestra selección de hilos con mohair pertenece a estas dos categorías.
Propiedades del mohair y por qué tiene ese «halo»
Las propiedades que hacen especial al mohair se derivan todas del mismo factor: la estructura y longitud del pelo de la cabra de Angora. De ahí nace el famoso halo —esa nube de pelillos que rodea el hilo— y con él la ligereza, el brillo y la capacidad aislante que distinguen a esta fibra.
Estas son las seis propiedades que marcan la diferencia frente a otras fibras naturales:
- Ligereza extrema: un ovillo de 25 g de mohair ofrece entre 200 y 240 metros de hilo. Es la fibra que más metros por gramo aporta dentro de las naturales.
- Poder aislante: el aire atrapado entre las fibras del halo actúa como cámara térmica. Abriga mucho sin hacer bulto.
- Brillo natural: sutil, parecido al de la seda pero más discreto. No es un brillo artificial; desaparece si se mezcla con fibras mate.
- Elasticidad limitada: menos memoria elástica que la lana merino. Es uno de los motivos por los que casi siempre se mezcla con otra fibra en los ovillos comerciales.
- Transpirabilidad: al ser una fibra animal hueca, regula la humedad y resulta menos caluroso de lo que cabría esperar por su capacidad aislante.
- Resistencia al arrugado: las prendas no se arrugan prácticamente al guardarlas dobladas, a diferencia del lino o el algodón.
El halo, además de aportar volumen visual, suaviza los contornos de cada puntada y disimula pequeños errores de tensión. Por eso una prenda tejida con mohair parece más cuidada, incluso cuando la tensión no es perfecta.

¿Para qué proyectos sirve el mohair y con qué agujas?
El mohair funciona mejor en proyectos donde el peso importa y el volumen visual se valora: chales, estolas, jerséis ligeros, tops vaporosos, boleros y cárdigans finos. La mayoría de ovillos son de grosor lace o fingering, y se tejen con aguja entre 3 mm y 4,5 mm según el efecto buscado.
Para chales y prendas caladas se teje con aguja algo más grande de lo que pediría el hilo: así el halo rellena los huecos entre puntos y se consigue el tejido aéreo característico del mohair. Si dudas del grosor que manejas, nuestra guía de grosores de lana te ayuda a situarlo respecto a otras fibras.
Donde el mohair no funciona bien: calcetines (suelta pelo y no tiene resistencia a la abrasión), amigurumi (el halo deforma los puntos y los ojos de seguridad se clavan peor) y bolsos o piezas que necesiten estructura firme. Para calcetines mejor una lana específica para calcetines con refuerzo, y para amigurumi una fibra de algodón con puntos definidos.
Mohair puro o combinado: por qué casi nunca se usa solo
Si miras la etiqueta de cualquier ovillo comercial verás que el mohair casi siempre viene mezclado con seda, lana merino, poliamida o acrílico. La razón es técnica: el mohair puro tiene poca elasticidad, se parte con facilidad en hebras muy finas y es difícil de trabajar sin experiencia. Las mezclas corrigen esas limitaciones sin perder las propiedades que hacen especial a la fibra.
Dos ejemplos concretos de nuestro catálogo —ambos de grosor lace, el más habitual en mohair— ilustran las dos combinaciones clásicas:
- Mohair con seda (DROPS Kid-Silk, 75 % mohair super kid + 25 % seda): la seda aporta caída, brillo reforzado y una resistencia extra sin añadir peso. Certificación Oeko-Tex Standard 100. Es la mezcla reina para prendas vaporosas.
- Mohair con merino y poliamida (Gazzal Super Kid Mohair, 47 % kid mohair + 31 % merino superwash + 22 % poliamida): el merino aporta elasticidad y estructura, y la poliamida refuerza la hebra para que no se parta. Como importadores directos de Gazzal podemos confirmar que esta composición es especialmente agradecida para quien se inicia en el mohair.
Otra práctica muy extendida es tejer mohair en dos hebras con otro hilo base —habitualmente un merino o una alpaca—. Al superponer una hebra de mohair sobre una lana principal, se consigue el halo y el volumen visual del mohair sin renunciar a la estructura del hilo base. Es la técnica que usan muchas diseñadoras nórdicas en sus patrones.

Cómo cuidar las prendas de mohair para que duren años
El mohair bien cuidado dura años sin perder su halo, pero es sensible al lavado a máquina y al calor. Las reglas son pocas pero firmes: lavar a mano con agua fría, secar en horizontal, guardar doblado y revitalizar el halo con cepillado o vapor cuando la prenda pierda aire con el uso. En Garmon Yarns incluimos estas recomendaciones en cada ficha de mohair para evitar disgustos tras el primer lavado.
- Lavado a mano con agua fría y detergente neutro o champú suave. El agua caliente y el movimiento agresivo afieltran la fibra.
- Secado en horizontal sobre una toalla, dando forma a la prenda. Nunca colgada: el peso del agua estiraría el tejido.
- Cepillado suave con cepillo de cerdas finas para recuperar el halo tras varios usos. Se hace en seco, con la prenda extendida.
- Guardar doblada, no colgada. Las perchas marcan los hombros y el mohair tiene memoria.
- Vapor de plancha sin contacto para refrescar el halo: esponja las fibras sin dañarlas.
Conclusión: objeciones frecuentes y cuándo merece la pena
Antes de terminar, conviene aclarar las dos dudas que más nos llegan sobre el mohair: si suelta pelo y si sale caro. Un buen mohair sí suelta algo de pelo al principio, y su precio por ovillo parece alto hasta que se calcula por metro tejido. Una vez entendidas estas dos realidades, la fibra gana adeptos con facilidad.
«Suelta pelo». Sí, lo hace. Es una característica de la fibra, no un defecto de un ovillo concreto. Todos los mohairs sueltan algo de pelo al tejer —más los de mayor calidad, paradójicamente, porque el halo es más largo— y también durante los primeros usos de la prenda. Tras dos o tres lavados suaves, la fibra se estabiliza y deja de soltar. Consejo práctico: no tejer mohair vistiendo ropa negra si tienes previsto usar la prenda terminada sobre otra cosa.
«Es caro». Comparado con un acrílico, sí. Comparado con otras fibras naturales, y sobre todo por metros, es una de las fibras con mejor rendimiento. Un ovillo de 25 g de mohair ofrece entre 200 y 240 metros; un ovillo equivalente en merino del mismo grosor apenas llegaría a la mitad. Para un jersey de adulto talla M suelen bastar 3 ovillos de mohair si va en una sola hebra, frente a los 5-6 que necesitarías en otras fibras.
Ya has visto qué es el mohair, qué tipos existen, cómo se comporta al tejer y qué cuidados necesita. Nuestra recomendación, tras años trabajando con la fibra: sí merece la pena, pero no como primera lana. El halo disimula los puntos y hace más difícil deshacer, así que conviene tener soltura con los puntos básicos antes de dar el salto. Cuando ese momento llegue, lo notarás enseguida: ligereza, caída elegante, abrigo sin peso y ese efecto de «prenda especial» que otras fibras no consiguen. En la colección completa de hilos con mohair encontrarás las opciones a día de hoy en Garmon Yarns.
Preguntas frecuentes sobre el mohair
¿El mohair pica?
El kid mohair y el super kid mohair no pican prácticamente nada, porque su grosor de fibra está por debajo de las 27 micras, que es el umbral a partir del cual una fibra empieza a sentirse rasposa sobre la piel. El adult mohair sí puede picar, pero es una categoría que apenas se usa en tejido artesanal. Si compras mohair etiquetado como «kid» o «super kid», puedes llevarlo directamente sobre la piel sin problema.
¿Cuál es la diferencia entre mohair y angora?
Son dos fibras distintas de dos animales distintos. El mohair se obtiene de la cabra de Angora, es una fibra larga con halo y se usa en prendas ligeras y aireadas. La angora se obtiene del pelo del conejo de Angora, es una fibra más corta y fina, extremadamente cálida pero que se desprende mucho más del tejido. La confusión viene del nombre: ambas razas animales se llamaron así por la región de Angora (Turquía), pero no están emparentadas.
¿Cuántos ovillos de mohair necesito para un jersey?
Como orientación general, un jersey de adulto talla M tejido en una sola hebra de mohair lace necesita entre 3 y 4 ovillos de 25 g (unos 600-950 metros). Si se teje en dos hebras combinando mohair con otra lana, harán falta entre 3 y 4 ovillos de cada uno. Conviene comprar siempre un ovillo de más que el patrón indique, de la misma tintada, para no quedarte corta al rematar. En las páginas de producto de Garmon Yarns tienes una calculadora de ovillos para que sepas los que necesitas para cualquier talla.
¿Se puede tejer mohair a ganchillo?
Sí, pero no es la técnica que mejor saca partido a la fibra. El halo del mohair tapa la definición de los puntos de ganchillo, que es precisamente lo que hace atractivo a esa técnica. Funciona razonablemente bien en chales calados, estolas y piezas con punto alto suelto, pero para granny squares, amigurumi o cualquier pieza con puntos definidos es mejor un hilo de algodón.
¿Qué diferencia hay entre mohair y mohair con seda?
El mohair puro conserva al 100 % sus propiedades de halo y ligereza, pero es más difícil de trabajar y menos resistente. El mohair con seda —habitualmente en proporción 75/25 o 70/30— añade caída, un brillo ligeramente más marcado y una resistencia superior del hilo. Es la combinación más habitual en el mercado premium porque equilibra las limitaciones del mohair puro sin renunciar al halo ni a la ligereza.
Cargo: Propietaria Garmon Yarns
Especialidad: Especialista en Ganchillo Moderno
Soy una apasionada del ganchillo moderno y de las fibras naturales. Tengo una visión fresca y contemporánea de las labores. Soy la propietaria de Garmon Yarns y me encantaría guiarte con información para tus proyectos. Iré publicando artículos con información que te pueda ayudar a crear proyectos rápidos, vibrantes y llenos de estilo. Me obsesiona buscar nuevas marcas para probar hilos nuevos y diferentes. Me encanta el slow fashion y la decoración del hogar tejida a mano. Me gusta simplificar técnicas de crochet y crear combinaciones de color audaces. Tengo el objetivo de inspirarte a tejer piezas únicas que reflejen tu personalidad.
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